Ettlingen

El pasado sábado estuvimos conociendo la bonita ciudad de Ettlingen. Se encuentra al sur de Karlsruhe, cuenta con una población de casi 40 mil habitantes y es la segunda ciudad más grande del Distrito de Karlsruhe.

Estuvimos recorriendo sus calles, disfrutando de sus parajes y rincones. Empezamos por el bonito parque de Horbachpark, es la gran zona verde de la ciudad, cuenta con un lago, jardines y una fuente.

Nos dirigimos hacia el centro, para sorpresa nuestra nos encontramos con el mercado semanal en el Marktplazt (plaza del mercado) y es que a mí los mercados me chiflan, me gusta recorrerlos, olerlos y sentirlos. Pienso que a través de los mercados se conoce las costumbres, tradiciones y gustos de las personas. El mercado de Ettlingen, tenía de todo un poco, venta de flores, hortalizas, frutas, verduras, dulces, embutidos, artesanía y por supuesto algunos puestos para degustar un delicioso bratwurst.

Los puestos de las flores abundan y no me extraña, porque es muy común verlas en las casas, ya sea en las ventanas o en los jardines, pero flores hay por todas partes ;-).

Luego nos fuímos hacia las calles paralelas, donde se encuentran diversas tiendas desde alimentación hasta calzado. Es pequeño pero hay de todo. Las calles son peatonales, si se fijan, el suelo es como de piedra, muy bonito.

Continuamos con nuestro recorrido y nos fuimos hasta el Schloss Ettlingen, un imponente castillo barroco construído en el siglo VIII. En su interior hay diferentes salas, tanto para boda como para espacios culturales. La fachada es como una especie de papel pintado, pero parece real. Es precioso.

Luego nos fuimos hasta el rió Alb, atraviesa el centro de la ciudad de manera relajada y armónica. Sus bonitas casas típicas se asoman a los lados, logrando un bonito escenario.

Una de sus casas.

Ya empezaba a dar un poco de hambre y nos fuimos caminando al restaurante Vogel Hausbräu, teníamos referencia porque en Durlach hay uno ;-). De camino nos encontramos con la muralla, cosa que nos  sorprendió porque desconocíamos que había una.

Ahora si, nos vamos a comer, !hay hambre! Cada uno nos pedimos una Haxe (rodilla de cerdo) y salimos más que felices.

 

Gracias Ettlingen por darnos un bonito día.

¡y muchas gracias a ti por visitarme!

Un abrazo,

Rosel

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